La Playa de Oyambre, situada en la costa occidental de Cantabria, es uno de los paisajes más impresionantes del norte de España. Forma parte del Parque Natural de Oyambre, un espacio protegido que combina playas salvajes, dunas, praderas y marismas. Gracias a su entorno natural prácticamente intacto, este lugar se ha convertido en un destino ideal para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y paisajes espectaculares en Cantabria.
Su ubicación entre San Vicente de la Barquera y Comillas permite además disfrutar de algunos de los rincones más bonitos de la costa cántabra. Muchos visitantes coinciden en que Oyambre es una de esas playas que sorprenden desde el primer momento por su amplitud y por la sensación de naturaleza pura que transmite.

Dónde está la Playa de Oyambre y cómo llegar
La Playa de Oyambre se encuentra en la costa occidental de Cantabria, dentro del municipio de Valdáliga, muy cerca de localidades turísticas como Comillas y San Vicente de la Barquera. Esta localización privilegiada permite combinar una visita a la playa con un recorrido por algunos de los pueblos más bonitos de la región.
Llegar a la playa es relativamente sencillo. Desde Santander, el trayecto dura aproximadamente cuarenta y cinco minutos en coche utilizando la autovía A-67 y posteriormente la A-8. Desde Comillas, el desplazamiento apenas lleva diez minutos, mientras que desde San Vicente de la Barquera se tarda alrededor de quince minutos.
En los alrededores de la playa existen zonas habilitadas para aparcar, especialmente durante la temporada de verano. Sin embargo, en los meses de mayor afluencia turística es recomendable llegar temprano para evitar dificultades para encontrar sitio.

Cómo es la Playa de Oyambre
La Playa de Oyambre destaca por su carácter natural y su gran extensión. Con aproximadamente dos kilómetros de longitud, ofrece amplios espacios donde disfrutar del mar y del paisaje incluso durante los meses más concurridos del verano.
Su arena es fina y dorada, y está rodeada por un sistema de dunas naturales que forman parte del ecosistema protegido del parque. El oleaje suele ser moderado, algo habitual en el mar Cantábrico, lo que aporta un carácter salvaje y atractivo al entorno.

Uno de los aspectos que más valoran quienes visitan esta playa es que no está urbanizada, por lo que el paisaje se mantiene prácticamente intacto. No hay grandes construcciones ni paseos marítimos, lo que permite disfrutar de una experiencia mucho más cercana a la naturaleza.
En los días despejados, además, es posible contemplar al fondo las montañas de los Picos de Europa, una imagen que muchos viajeros destacan en blogs y guías de turismo por su belleza.
El Parque Natural de Oyambre, un entorno protegido
La playa forma parte del Parque Natural de Oyambre, un espacio protegido que abarca más de cinco mil hectáreas y que incluye distintos ecosistemas costeros. En esta zona se combinan playas, dunas, marismas, praderas y acantilados, creando un entorno de gran valor ecológico.
Las marismas del parque tienen una gran importancia para la observación de aves, especialmente durante las migraciones. A lo largo del año es posible ver diferentes especies como garzas, cormoranes o diversas aves marinas que utilizan este lugar como punto de descanso.
Gracias a esta riqueza natural, el parque se ha convertido en un destino muy apreciado por amantes de la naturaleza, fotógrafos y aficionados al turismo sostenible.

Qué hacer en la Playa de Oyambre

Además de disfrutar del paisaje y del ambiente tranquilo de la playa, en Oyambre se pueden realizar diferentes actividades relacionadas con el mar y la naturaleza.
Uno de los deportes más populares es el surf, ya que las condiciones del oleaje suelen ser adecuadas tanto para surfistas con experiencia como para quienes están empezando. En los alrededores existen escuelas de surf que ofrecen cursos y alquiler de material, especialmente durante la temporada turística.
El entorno del parque natural también es perfecto para realizar rutas de senderismo o paseos en bicicleta. Existen caminos que recorren la costa y que conectan diferentes puntos del parque con localidades cercanas como Comillas o San Vicente de la Barquera.
Durante estos recorridos es habitual encontrar miradores naturales desde los que se pueden contemplar acantilados, playas y amplias praderas junto al mar.
Además, la Playa de Oyambre es un lugar muy apreciado para la fotografía de paisajes, especialmente al amanecer y al atardecer. En esos momentos del día la luz del sol ilumina las dunas y el mar creando escenas muy espectaculares que muchos visitantes comparten en redes sociales y blogs de viajes.
Qué ver cerca de la Playa de Oyambre
Una de las ventajas de visitar la Playa de Oyambre es que se encuentra cerca de algunos de los lugares más interesantes de la costa cántabra. A pocos minutos se encuentra Comillas, un pueblo con un importante patrimonio histórico y arquitectónico donde destacan lugares como el Capricho de Gaudí o el Palacio de Sobrellano.

También muy cerca está San Vicente de la Barquera, uno de los pueblos marineros más conocidos de Cantabria. Su casco histórico, su castillo y las vistas de la ría lo convierten en una parada muy recomendable para completar la visita a Oyambre.
Muchos viajeros aprovechan la excursión para recorrer varias de estas localidades en el mismo día, ya que las distancias entre ellas son muy cortas.
Dónde comer cerca de la Playa de Oyambre
En los alrededores de la Playa de Oyambre es posible encontrar diferentes restaurantes y bares donde disfrutar de la gastronomía cántabra. En localidades cercanas como Comillas o San Vicente de la Barquera es habitual encontrar platos tradicionales basados en productos del mar.
Entre las especialidades más conocidas de la zona destacan los pescados y mariscos del Cantábrico, así como platos típicos como el sorropotún, un guiso marinero muy popular en la costa occidental de Cantabria.
Muchos viajeros recomiendan aprovechar la visita a la playa para terminar el día disfrutando de una comida o una cena en alguno de estos pueblos costeros.
Consejos para visitar la Playa de Oyambre
Para disfrutar al máximo de la Playa de Oyambre conviene tener en cuenta algunos aspectos. Al tratarse de una playa muy abierta, durante los meses de verano es recomendable llevar protección solar y agua, ya que hay pocas zonas de sombra natural. También es importante respetar las zonas de dunas y los espacios protegidos del parque natural, ya que forman parte de un ecosistema muy delicado.
Si se visita en verano, llegar temprano suele ser la mejor opción para encontrar aparcamiento con facilidad y disfrutar de la playa con mayor tranquilidad. Además, muchos viajeros aprovechan la visita para descubrir localidades cercanas como Comillas o San Vicente de la Barquera, dos pueblos costeros con gran encanto y una importante tradición gastronómica.
Una de las playas más bonitas de Cantabria
La Playa de Oyambre es uno de esos lugares que representan perfectamente la belleza natural del norte de España. Su combinación de mar, dunas, praderas verdes y montañas al fondo crea un paisaje que muchos visitantes recuerdan como uno de los más especiales de Cantabria.
Ya sea para disfrutar de un día de playa, practicar surf o simplemente pasear por un entorno natural protegido, Oyambre es un destino que merece la pena descubrir en cualquier viaje por la costa cántabra.
